GC Marine Program
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09.27.2012

Semblanza de la Comunidad Pesquera Punta Abreojos, B.C.S., México.

Fisheries


Durante más de 50 años, la pesca de abulón y langosta han representado una de las pesquerías más importantes del país y de la región desarrollada en la costa oeste de la península de Baja California. Para el año de 1996, en la costa del Pacífico de la península de Baja California, había un total de 22 sociedades cooperativas dedicadas a la explotación del abulón por medio de concesión, en algunos casos y en otros con permiso como una forma de acceder al recurso.
Historia.

Se tienen registros de que esta pesquería de abulón inició operaciones entre 1850-1860, cuando pescadores chinos se aventuraron en esta actividad teniendo como base de operaciones el puerto de la ciudad de San Diego en los Estados Unidos. Posteriormente, la zona conocida como Pacífico Norte fue ocupada por buzos japoneses llamados “buzos de los barriles de sake”. En las dos primeras décadas del siglo XX y hasta poco antes de la Segunda Guerra Mundial, estos pescadores de abulón utilizaron la escafandra y llegaron a controlar la mayor parte de las de las capturas, el procesamiento y la comercialización. Durante estos años comenzaron a incorporarse algunos pescadores mexicanos que formaron pequeños asentamientos en sitios de la costa oeste de la península de Baja California. Pero fue a finales de 1930 y principios de 1940 que se formaron las primeras cooperativas pesqueras.

Por más de sesenta años, esta área ha llevado poco a poco el control de la explotación de los recursos marinos para así formar nuevas cooperativas agrupadas en la Federación Regional de Sociedades Cooperativas de la Industria Pesquera (FEDECOOP) fundada en 1940 y esto les facilitó la obtención de certificación de pesquería sostenible.

La zona más productiva de abulón y langosta en México es el centro de la costa oeste de la península de Baja California, incluyendo Isla de Cedros, Isla Natividad, Bahía Tortugas, Bahía Asunción, La Bocana y Punta Abreojos.

La incursión de pobladores residentes en la zona, en su mayoría de la comunidad de San Ignacio, fue dada como una corriente migratoria con el fin de aprovechar el potencial productivo de los recursos, esto fue a mediados de los años 30 cuando iniciaron las primeras pesquerías.

A principios de los años 30, el poblado de Punta Abreojos inició con 15 personas. En esta área no llegaron a estar más de dos familias al mismo tiempo. Las primeras personas que se establecieron fueron los pescadores de la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera de California, registrada en los años 30 y que estaba compuesto por infantes de marina retirados procedentes de Ensenada y San Ignacio, ambas en Baja California Sur. Tenían una sección de costa reservada para la pesca desde Bahía Asunción hasta Punta Abreojos. Desde 1938 las cooperativas pesqueras del país tenían por ley el derecho exclusivo de aprovechas las seis especies más valiosas que eran: camarón, abulón, langosta, ostras, almejas pismo y meros. Esta disposición fue crucial para iniciar la formación del sector cooperativista nacional.

En 1948 se consolida la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera Punta Abreojos. El Teniente Nicolás Ramos Palacios fue uno de los principales impulsores para que esta cooperativa se formara. El Teniente era el representante de la cooperativa y sólo había 80 personas procedentes, en su mayoría de San Ignacio y sus alrededores.

Estas personas emprendían viajes de varios días o semanas y lo hacían a caballo y burro para montar sus campamentos durante seis meses en diferentes lugares de Punta Abreojos. En ese tiempo se descubrieron grandes bancos abuloneros que se encontraron en arrecifes conocidos como Roca Ballena. Las primeras exploraciones fueron realizadas por buzos pertenecientes a la compañía de General Abelardo L. Rodríguez, instalados en Isla de Cedros y Bahía Tortugas.

Durante un accidente de avión, la tripulación junto con el teniente Nicolás Ramos murieron y la producción de langosta quedó incinerada. La pérdida de vidas y de la carga de langosta fue algo que afectó moral y económicamente a los residentes de Punta Abreojos.

En los siguientes diez años, la Cooperativa cayó en una grave situación económica y desorganización, donde la administración se realizaba a través de un sistema gerencial donde la administración y toma de decisiones fueron marginadas para la sociedad. Durante esa etapa, las actividades de la Cooperativa quedaron limitadas a la captura de langosta y ocasionalmente almeja pismo, mero y tiburón. Se facturaban la producción que presumiblemente se explotaba en cada zona o campo, conforme operaban los barcos pontones a todo lo largo de la costa, desde Isla de Cedros hasta San Juanico, B.C.S.

El derecho de las diversas cooperativas para cobrar las facturas a las empacadoras, se derivó de un acuerdo celebrado con el Gobierno Federal, entre las cooperativas y la federación Baja California “F.C.L.”, mediante un contrato de reconocimiento de los derechos de zona, en el cual quedaban debidamente delimitadas las llamadas zonas económicas que le correspondían a cada sociedad cooperativa y que actualmente son las zonas donde se encuentran las concesiones.

Al finalizar la temporada langostera, daba inicio la pesca de tiburón (azul, mako, cornuda, sardinero) y el mero. Estas pesquerías coincidieron con el periodo de la segunda guerra mundial (1940-45) donde la demanda principal era la venta del hígado de estas especies y por lo tanto se obtenían aportes económicos muy importantes. De 1946 a 1949 se realizó la pesca de tortugas marinas. Las ganancias de esta pesquería solventaron de manera considerable la construcción y mantenimiento de la cooperativa así como de sus trabajadores.

Históricamente, la península ha sido una de las zonas con mayor abundancia y diversidad de tortugas marinas en el mundo. Sin embargo, la captura de tortugas alcanzó su máximo entre 1960 y 1970, lo que ocasionó la disminución drástica en el número de tortugas en esta área.

A finales de los 30 y a principios de los años 40 los recursos aprovechados en la comunidad de Punta Abreojos eran relativamente pocos. A pesar de la existencia de otros recursos, no fueron aprovechados por intereses comerciales. Los pescadores mencionan que en el pasado se capturaron grandes cantidades de recursos de interés, pero también varias toneladas fueron descartadas y desperdiciadas debido a la baja demanda en el mercado. Uno de los primeros pescadores comentó que en un día se podían desperdiciar más de 800 kilos de abulón:

“No sabíamos qué hacer con el abulón, mejor lo tirábamos y si al día siguiente teníamos que hacerlo de nuevo, pues lo hacíamos, nunca pensé que se acabaría o que las capturas colapsarían a este grado. Éramos inconscientes, tal vez ignorantes en muchas cosas y tampoco sabíamos nada de leyes pesqueras”.

La falta de experiencia en el mercado condujo a que esto ocurriera varias veces. Además, añade, que los tamaños de los peces, especialmente el mero y otros recursos tales como las tortugas marinas eran muy grandes.

La disminución en la producción de recursos, posiblemente a partir de situaciones específicas, como la escasa información sobre cuestiones de gestión de recursos y la ineficiencia en el proceso de mercado, potencialmente condujo a la decadencia de algunas pesquerías (por ejemplo, abulón). Hoy en día existen dudas acerca de la sobrepesca histórica y la actual escasez de algunos recursos en el área:

Había mucha pesca, de todo, pero también se desperdició mucho en aquellos tiempos, algo que tal vez se ve reflejado hoy”
Sr. Placido Arce (50 años de experiencia; DEP)

Lo mismo ocurría con otros recursos, como la almeja pismo, donde el Sr. Rafael Murillo (60 años de experiencia, DEP) comenta sobre sus actividades en dicha epoca y que hacían para cubrir sus necesidades básicas:

“En un metro cuadrado podría encontrar más de 100 almejas, cavando y cavando y parecía que nunca terminaría de encontrarlas, era increíble lo que se podría conseguir de almejas”.

Los primeros pescadores enfrentaron situaciones críticas para llevar a cabo sus actividades, una de ellas y la más importante, la escasez de agua:

“No teníamos nada, ni mantas para cubrirnos por la noche, nos enterrábamos en la arena para soportar el frío, solamente dejábamos la cabeza de fuera. No teníamos nada”

Incluso la ausencia del vital líquido no fue un factor para detener esta titánica actividad pesquera:

“Sabes que hacíamos para obtener agua dulce mientras llegaban las provisiones? Hervíamos el agua salada y el vapor que lo atrapábamos con un hule grueso, cuando goteaba el vapor lo almacenábamos en una botella, teníamos que hervir grandes cantidades de agua salada para llenar la botella” 

 

 

 

Actualidad.

Con el tiempo, la producción y la comercialización se han incrementado considerablemente. Además, la pesca ha cambiado en términos de captura, métodos, la tecnología y la gestión. También la conciencia y estado de conservación de las poblaciones explotadas se ha desarrollado considerablemente.

La Sociedad Cooperativa Punta Abreojos S.C.L. tiene hoy en día más de 140 miembros, que tienen diferentes puestos y objetivos, incluyendo pescadores, transportistas o choferes de camiones, almacenistas, así como personal administrativo y gerencial. También hay obreros que trabajan dentro de la planta procesadora o de empaque pero son un número menor, 20 aproximadamente.

 

 

 

Autor
José received his bachelor’s degree in marine biology from the Universidad Autonoma de Baja California Sur (UABCS) and has experience in the compilation of databases, ecosystem monitoring fieldwork, and fisheries monitoring surveys. He is the primary liaison between scientists and fishers in the fisheries programs of wetland areas (e.g., Bahia Magdalena, Punta Abreojos) and the Gulf Corvina (Golfo de Santa Clara).